jueves, 27 de octubre de 2011

des cartes





Un naipe implica juego, azar, suerte. Te echan las cartas para leerte el futuro y nuestra vida se rige por las cartas que nos ha repartido Dios en esta vida. Envidiamos la suerte del otro, las cartas que le han tocado en la vida o en la partida en la que nos encontramos y nos lo jugamos todo a una.
Es hábil el que se guarda un AS en la manga.
 
Dentro del proyecto Pecados Capitales se encuentra Las Cartas de Dios (Mirador ´05, 32 metros cuadrados en la fachada de la Iglesia. Berzosa de Lozoya, Madrid, 2005) ó  Des Cartes (versión de la anterior, 480 metros cuadrados,  para el Ayuntamiento de Madrid, Espacio Conde Duque, 2007) en la que estas cartas celestiales se prenden en una malla formada por miles de hilos de vidas tejidos por las Parcas y que dispuesta sobre una fachada nos muestra el mapa del destino en que miles de naipes se  mueven mostrándonos o cambiando nuestra suerte. El viento realiza infinidad de combinaciones , el caos y el orden se turnan. La fachada se transforma, se mueve, suena. La inmensidad de la superficie dorada te deslumbra y te ves atraído hacia la luz y allí la ilusión del descubrimiento se vuelve desesperación cuando no encuentras tu carta.

jueves, 13 de octubre de 2011

jueves, 19 de mayo de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

sábado, 16 de abril de 2011

Objetos: Cupcakes (Cupcake Ming)


(reflexiones)

Hecho en China 

El gigante asiático

De forma silenciosa y continua se ha hecho presente en nuestras vidas. Todo lleva su sello. Su marca característica. Como las delicadas porcelanas de la Dinastía Ming. Tan famosas, tan reconocibles, tan nombradas y ansiadas. Objetos de colección. ¿Cómo se asimila que lo más característico de una cultura sea producido a miles de kilómetros de la misma? Se pierde la identidad bajo la cobertura, ya se duda de que es realmente lo que se consume.
Los Cupcakes pasan a ser un objeto más procesado en un sitio y vendido en la otra punta del mundo como producto del lugar.
El gigante asiático se ha convertido en la cocina del mundo occidental donde tienes que pedir la vez y negociar la producción de tu identidad.